Género(s): Piano Rock / Lo-fi Pop
Año: 2015
Sello: True Panther
En plena recuperación
emocional y aún convaleciente debido a una reciente ruptura amorosa, Tobias Jesso Jr. iba montando bicicleta
por las calles de Los Ángeles, sin saber que, súbitamente, sería embestido por
un Cadillac. El accidente, sin ser muy grave, le dejó una notoria cicatriz en
la palma de la mano, que hizo pensar a Tobias,
bajista y músico aficionado, que su futuro podía estar en peligro. Por suerte,
fue satisfactoriamente atendido, y descubrió que los daños sufridos habían sido
menores. Al día siguiente, se enteró de que su madre tenía cáncer. Este golpe,
sin duda, fue muchísimo más duro, lo suficiente como para convencerlo de volver
a su natal Vancouver, ciudad que había dejado para ir a Estados Unidos en busca
de una voz propia que le permitiera consolidarse como un compositor en
formación. Evidentemente, el retorno fue triste, pues el sabor a fracaso era
inevitable. Tobias Jesso Jr. lo
había perdido todo, aparentemente, en menos de una semana.
A veces —por no decir casi
siempre—, sin embargo, los golpes de la vida son esenciales para descubrir, en
gran medida, la sensibilidad artística que no habíamos encontrado en nosotros
mismos. Y vaya si Tobias Jesso Jr. sabe
de eso. Luego del doble golpe, al volver a su residencia familiar en Vancouver,
Jesso Jr. decidió instalarse cerca
del antiguo piano de su hermana, instrumento con el cual empezó a experimentar
sin descanso. Desde entonces, ha pasado poco más de dos años, y nuestro
protagonista acaba de publicar un álbum de doce canciones, en el cual, por
cierto, nada llama tanto la atención como el piano. Goon es el debut musical de Tobias
y la confirmación de que casi no queda rastro de aquel bajista que probó
tocar, incluso, para intentos de estrellas pop que no lograron más que un
fracaso rotundo. Pero continuemos con la historia. Fue entonces, en 2012 y con
veintisiete años, que Jesso Jr. comenzó
a tocar el piano, logrando desarrollar una facilidad sorprendente para la
composición, como lo demuestran sus primeros demos, disponibles aún —y quién
sabe por cuánto tiempo más— en Youtube. En ellos, más allá de lo que vemos (la
foto de un pequeño Tobias tocando las notas más altas de su diminuto teclado
Casio), es importante saber que escuchamos a un músico que solo tiene una razón
para tantas notas de teclado y letras decepcionadas: necesidad.
El final de la historia pasa
por el contacto con Chet ‘JR’ White,
fundador y productor de la desaparecida banda Girls, quien decidió trabajar con Tobias luego de darle una oída a sus demos. Así nació Goon, un álbum que no parece haber sido
hecho por un ex bajista, y que, además, como ya se ha dicho hasta el cansancio,
muestra una importante influencia del pop melódico de los sesentas. Es
imposible escucharlo y no pensar en artistas como The Beatles o Harry Nilson,
aunque el propio Jesso Jr. ha
afirmado no haber sido consciente de ello durante el proceso creativo. El piano
se impone desde “Can’t Stop Thinking
About You”, la primera canción, en donde Tobias le canta a una mujer llamada Mary Ann, acompañado de
agradables melodías y de algunos violines casi imperceptibles. El detalle de
este tema es que termina con la misma sucesión de notas con la que empezó, algo
no muy impactante, a decir verdad. La idea es casi idéntica en “How Could You Babe”, aunque, en esta
última, a la estructura de estrofas y coros se suma un pre-coro, añadiendo un
elemento nuevo al esquema de composición del canadiense. Y no, el panorama no
cambia mucho durante el resto del álbum.
La temática de decepción
amorosa empieza a gastarse en “WIthout
You”, sin duda uno de los temas más atractivos de Goon, con un Tobias Jesso
Jr. que, por miles de razones (aunque la más notable tal vez sea el conjunto
de melodías vocales), hace recordar a John
Lennon, manejando la evolución de los acordes de piano a su gusto y
haciéndonos sentir parte de su dolor con un típico coro de declaración amorosa:
“I can hardly breathe without you /
There is no future I want to see without you / I just don’t know who I would be
without you / There is nothing out there for me without you”. Y hablando de
Lennon, el momento que más evoca a The Beatles llega en “Can We Still Be Friends”. Aquí Tobias, por fin, logra aumentar la
intensidad musical gracias a los instrumentos de cuerda, es decir, los
violines, acompañados por percusiones suaves y más acordes de piano. Las
progresiones acórdicas del canadiense hacen que el coro de esta canción sea uno
de los momentos más deslumbrantes de todo el álbum, pues constituyen, en suma,
armonías que captan por completo nuestra atención y generan unas ganas inmensas
de escucharlas una y otra vez.
El toque de variedad llega con
la incursión de guitarras. Una guitarra acústica aparece en “The Wait”, la canción más folk y corta
del álbum, que hubiera sido más interesante si se utilizara la repetición con
más cautela. Asimismo, en “Crocodile
Tears”, la novena del álbum, sorprende
el solo de una guitarra eléctrica muy distorsionada, cambiando un poco el rumbo
de una canción compuesta en 4/4 —como casi todas las del repertorio— y que,
luego de lo que ya hemos escuchado, resulta predecible. Lo que no era predecible,
para nada, era que Jesso Jr. terminara
un álbum lleno de pianos con “Tell The
Truth”, construida a base de una guitarra eléctrica, cellos y tímidos
violines. Llama la atención, naturalmente, que la canción de cierre para Goon no tenga un solo piano en su
instrumentación, aunque probablemente se trate de un intento por agregarle un interesante
detalle final a un álbum que, si de algo parece carecer durante buena parte de
sus cuarenta y seis minutos, es precisamente de eso: detalles.
La narrativa de Tobias, por su parte, suele ser
sencilla, algo entendible para un cantautor en formación. Sin embargo, lo más
interesante llega en los temas con tinte confesional. Tal es el caso de “Hollywood”, donde el lo-fi pop del
canadiense alcanza su máxima expresión y unas trompetas disonantes nos
desconciertan en la parte final. “Well I’m
a man, I was brought up right / I said my prayers every night, since 1995 / And
I pray, God help me / I’ve done the best I could / But I think I’m gonna die in
Hollywood”, lamenta Jesso Jr. en
esta canción, haciendo alusión a sus días difíciles en la ciudad de Los Ángeles.
Por otro lado, en “Just A Dream”,
nuestro vocalista se aleja del tema amoroso que predomina en Goon para cantar sobre y para su hija. Canta
Tobias en el coro: “I can’t explain the world to you / I can’t
explain the things that people choose to do / There’s a thing called hate and
there’s a thing called love too / Like the love I have for your mom and for you
/ My baby, she looked at me and she smiled”. Por lo demás, como ya he
dicho, la temática más recurrente en el álbum se refiere a desilusiones
amorosas, todo en forma de baladas románticas cantadas en segunda persona
(fijémonos, como muestra, en que tres de las doce canciones llevan la palabra “you”
en el título).
Después de un par de
escuchadas, Goon deja la sensación de
ser uno de esos álbumes fáciles de seguir, al cual no cuesta encontrarle
razones para engancharse musicalmente. Conmueve y emociona en varios instantes,
mostrándonos una propuesta que poco tiene de innovadora. La fórmula de Tobias Jesso Jr. funciona, desde luego,
aunque llega un punto en que se desgasta y sus canciones comienzan a ser
predecibles. Quizá lo que más faltó en esta producción haya sido correr
riesgos, pues el hecho de que casi todas las canciones tengan estrofas y un
coro definido pone al descubierto a un compositor que ha ido a lo seguro. Pero,
por supuesto, no hay mucho que reprocharle al joven Tobias. Es su primer álbum y ha demostrado talento de sobra. Esperemos,
nada más, que en el futuro nos sepa regalar otro sólido setlist del piano rock
más lento y melódico, sin semanas trágicas de por medio, claro está.
Mis Favoritas:
3) Without You
4) Can We Still Be Friends
6) Hollywood
7) For You
Clic para escuchar:

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